CLAVES PARA LEER A MELANIE KLEIN
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Melanie Klein, define como posición al conjunto de ansiedades y defensas; aunque aparecen inicialmente durante las fases más precoses no se limitan a este período sino que resurgen durante las fases más precoses no se limitan a este período sino que resurgen durante los primeros años de la infancia y ulteriormente bajo determinadas condiciones.
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Posición Esquizo Paranoide 0 a 4 meses:
Nos explica dice que hay suficiente yo al nacer como para sentir ansiedad (es la respuesta del yo a la actividad del instinto de muerte), utiliza mecanismos de defensa y establece primitivas relaciones de objeto en la fantasía y en al realidad.
El yo en la primeras etapas es lábil, se haya en estado de constante fluencia, varía de momento a momento su grado de integración.
El yo inmaduro del bebé, está expuesto desde el nacimiento a la ansiedad provocada por la innata polaridad de los instintos de vida y de muerte. (Ej, el trauma de nacimiento pero también le da la vida).
Cuando se ve enfrentado a la ansiedad que le produce el instinto de muerte y el yo lo deflexiona (consiste en su proyección y en al conversión del instinto de muerte en agresión)
El yo se escinde y proyecta fuera su parte que contiene el instinto de muerte poniéndola en el objeto exterior original (el pecho). Es así como el pecho al que se siente conteniendo gran parte del instinto e muerte llega a experimentarse como malo y amenazador para el yo, dando origen al sentimiento de persecución. El miedo original al instinto de muerte se transforma en miedo a un perseguidor; al mismo tiempo se establece relación con un objeto ideal.
Así como proyecta fuera el instinto de muerte para evitar la ansiedad que surge de contenerlo, así también se proyecta la libido afín de crear un objeto que satisfaga el impulso instintivo del yo a conservar la vida.
De este modo el yo tiene relación con dos objetos: Objeto primario/ Pecho, disociado en dos partes Pecho Ideal y Pecho de Persecución, la fantasía del objeto ideal se fusiona con experiencias gratificadoras de ser amado y amamantado por la madre exterior real que a su vez confirma dicha fantasía.
La fantasía del objeto de persecución se fusiona con las experiencia reales de privación y dolor atribuidas por el bebé a los objetos persecutorios.
La privación no solo se convierte en falta de gratificación sino en amenaza de ser aniquilado por los perseguidores, ante esta ansiedad de ser aniquilado se ponen en juego ciertos mecanismos: introyección / proyección / idealización / identificación introyectiva y proyectiva.
La superación de esta posición depende de la fuerza relativa de las pulsiones libidinales con respecto a las agresivas.
. Mecanismos
Diferencia entre identificación proyectiva y proyección:
Proyección opera desde el comienzo de la vida.
La identificación proyectiva es algo posterior.
La proyección se hace sobre el objeto.
La identificación proyectiva dentro de un objeto, la proyección se realiza tanto con el amor y las partes buenas de los objetos y del yo , como con el odio y los aspectos malos del yo.
Si bien habla de aspectos benignos de las identificaciones proyectivas, casi siempre ponen el énfasis sobre los aspectos dañinos, ya sea con la pérdida que representa para el yo.
Proyección: lo relevante es la disociación
del objeto en la identificación proyectiva se trata de la disociación de aspectos del yo.
Proyección, junto a la introyección son los
procesos yoicos en l estructuración del aparato písiquico, del mundo interior, asamblea de los objetos internos y del mundo de los objetos externos.
Proyección indispensable para la
disociación de vínculos buenos y malos idealizados persecutorios, la identificación proyectiva en cambio parece conectarse con los momentos de desintegración y desmoronamiento que alternan con los de integración e identificación introyectiva.
La idealización que se efectiviza en la
gratificación alucinatoria de deseo requiere de la cooperación de la negación, mecanismo defensivo que permite ignorar las situaciones frustrante y de angustia y que borra incluso la misma existencia del objeto persecutorio.
Sin embargo la idealización y al negación no podrían hacerse efectivas sin el sentimiento d omnipotencia característica de pensamiento infantil, ose la convicción imaginaria de que el deseo equivale a la realidad.
Disociación o escisión del yo puede ser
pasiva y activa.
La primera no es un mecanismo de defensa y sería incluso anterior a la disociación activa del yo del objeto. En cambio la disociación activa es un mecanismo de defensa y va dirigido contra el objeto, arrastrando de hecho la propia disociación del yo.
La disociación pasiva se debe la impacto del instinto dentro de la psiquis de aquel remante de instinto de muerte que no ha podido o no podrá ser confinado en el súper yo.
La falta de cohesión del yo precoz explica que pude disociarse bajo la presión de la angustia.
La disociación activa del objeto, resulta del mecanismo de defensa que se inicia como desviación del instinto de muerte hacia el exterior, es luego expulsión del sadismo empleado en la destrucción del objeto frustrante y finalmente proyección en la medida en que ese objeto deviene el representante de muerte y es introyectado iniciando la función de los mecanismos de defensa como instrumento del aparto psíquico.
La negación como medio de proyección
contra los perseguidores externos e internos.
Ello conduce a una retirada autista que desconecta de la realidad.
Interrumpiéndose el intercambio con la misma y el enriquecimiento resultante del juego de introyeción/ proyección y bloqueándose de este modo el proceso de desarrollo.
ü La retracción narcisista se compensa con la
fuga hacia un objeto interior idealizado.
Posición Depresiva: Comienza a los 4 meses, se supera progresivamente en el curso del primer año, pude reactivarse en el adulto especialmente en el duelo y en los estados depresivos.
Se caracteriza por los siguientes rasgos:
El niño es capaz de aprehender a la madre
como objeto total ( se refiere a la percepción del otro como persona).
Se atenúa la escisión entro objeto bueno,
malo, pulsiones libidanales, , hostiles tienden a relacionarse con el mismo objeto.
El bebé vive la experiencia de atacar a una
madre ambivalentemente amada y de perderla como objeto exterior – interior. Esta experiencia originan dolor, culpa, sentimiento de pérdida.
La ansiedad depresiva se refiere al peligro de la fantasía de destruir y perder a la madre a consecuencia del sadismo del sujeto, esta angustia es combatida mediante diversos mecanismo de defensa:
Defensas maníacas de reparación. Aquí
reconoce a la personas como seres individuales separados y con relación entre sí, en especial advierte el importante vínculo Padre-Madre. La proyección desfigura todas sus percepciones y cuando se percata del vínculo libidinal entre sus padres proyecta en ellos sus propios deseos libidinales y agresivos. Fantasea en que sus padres están en coito continuo y la naturaleza de ese coito varía con las fluctuaciones de sus propios impulsos. Fantasea que sus padres intercambian gratificaciones orales-uretrales-anales o genitales.
Esta situación le origina frustración, celos, envidia, ya que percibe a sus padres dándose gratificaciones que él desea para sí.
Melanie Klein, define como posición al conjunto de ansiedades y defensas; aunque aparecen inicialmente durante las fases más precoses no se limitan a este período sino que resurgen durante las fases más precoses no se limitan a este período sino que resurgen durante los primeros años de la infancia y ulteriormente bajo determinadas condiciones.
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Posición Esquizo Paranoide 0 a 4 meses:
Nos explica dice que hay suficiente yo al nacer como para sentir ansiedad (es la respuesta del yo a la actividad del instinto de muerte), utiliza mecanismos de defensa y establece primitivas relaciones de objeto en la fantasía y en al realidad.
El yo en la primeras etapas es lábil, se haya en estado de constante fluencia, varía de momento a momento su grado de integración.
El yo inmaduro del bebé, está expuesto desde el nacimiento a la ansiedad provocada por la innata polaridad de los instintos de vida y de muerte. (Ej, el trauma de nacimiento pero también le da la vida).
Cuando se ve enfrentado a la ansiedad que le produce el instinto de muerte y el yo lo deflexiona (consiste en su proyección y en al conversión del instinto de muerte en agresión)
El yo se escinde y proyecta fuera su parte que contiene el instinto de muerte poniéndola en el objeto exterior original (el pecho). Es así como el pecho al que se siente conteniendo gran parte del instinto e muerte llega a experimentarse como malo y amenazador para el yo, dando origen al sentimiento de persecución. El miedo original al instinto de muerte se transforma en miedo a un perseguidor; al mismo tiempo se establece relación con un objeto ideal.
Así como proyecta fuera el instinto de muerte para evitar la ansiedad que surge de contenerlo, así también se proyecta la libido afín de crear un objeto que satisfaga el impulso instintivo del yo a conservar la vida.
De este modo el yo tiene relación con dos objetos: Objeto primario/ Pecho, disociado en dos partes Pecho Ideal y Pecho de Persecución, la fantasía del objeto ideal se fusiona con experiencias gratificadoras de ser amado y amamantado por la madre exterior real que a su vez confirma dicha fantasía.
La fantasía del objeto de persecución se fusiona con las experiencia reales de privación y dolor atribuidas por el bebé a los objetos persecutorios.
La privación no solo se convierte en falta de gratificación sino en amenaza de ser aniquilado por los perseguidores, ante esta ansiedad de ser aniquilado se ponen en juego ciertos mecanismos: introyección / proyección / idealización / identificación introyectiva y proyectiva.
La superación de esta posición depende de la fuerza relativa de las pulsiones libidinales con respecto a las agresivas.
. Mecanismos
Diferencia entre identificación proyectiva y proyección:
Proyección opera desde el comienzo de la vida.
La identificación proyectiva es algo posterior.
La proyección se hace sobre el objeto.
La identificación proyectiva dentro de un objeto, la proyección se realiza tanto con el amor y las partes buenas de los objetos y del yo , como con el odio y los aspectos malos del yo.
Si bien habla de aspectos benignos de las identificaciones proyectivas, casi siempre ponen el énfasis sobre los aspectos dañinos, ya sea con la pérdida que representa para el yo.
Proyección: lo relevante es la disociación
del objeto en la identificación proyectiva se trata de la disociación de aspectos del yo.
Proyección, junto a la introyección son los
procesos yoicos en l estructuración del aparato písiquico, del mundo interior, asamblea de los objetos internos y del mundo de los objetos externos.
Proyección indispensable para la
disociación de vínculos buenos y malos idealizados persecutorios, la identificación proyectiva en cambio parece conectarse con los momentos de desintegración y desmoronamiento que alternan con los de integración e identificación introyectiva.
La idealización que se efectiviza en la
gratificación alucinatoria de deseo requiere de la cooperación de la negación, mecanismo defensivo que permite ignorar las situaciones frustrante y de angustia y que borra incluso la misma existencia del objeto persecutorio.
Sin embargo la idealización y al negación no podrían hacerse efectivas sin el sentimiento d omnipotencia característica de pensamiento infantil, ose la convicción imaginaria de que el deseo equivale a la realidad.
Disociación o escisión del yo puede ser
pasiva y activa.
La primera no es un mecanismo de defensa y sería incluso anterior a la disociación activa del yo del objeto. En cambio la disociación activa es un mecanismo de defensa y va dirigido contra el objeto, arrastrando de hecho la propia disociación del yo.
La disociación pasiva se debe la impacto del instinto dentro de la psiquis de aquel remante de instinto de muerte que no ha podido o no podrá ser confinado en el súper yo.
La falta de cohesión del yo precoz explica que pude disociarse bajo la presión de la angustia.
La disociación activa del objeto, resulta del mecanismo de defensa que se inicia como desviación del instinto de muerte hacia el exterior, es luego expulsión del sadismo empleado en la destrucción del objeto frustrante y finalmente proyección en la medida en que ese objeto deviene el representante de muerte y es introyectado iniciando la función de los mecanismos de defensa como instrumento del aparto psíquico.
La negación como medio de proyección
contra los perseguidores externos e internos.
Ello conduce a una retirada autista que desconecta de la realidad.
Interrumpiéndose el intercambio con la misma y el enriquecimiento resultante del juego de introyeción/ proyección y bloqueándose de este modo el proceso de desarrollo.
ü La retracción narcisista se compensa con la
fuga hacia un objeto interior idealizado.
Posición Depresiva: Comienza a los 4 meses, se supera progresivamente en el curso del primer año, pude reactivarse en el adulto especialmente en el duelo y en los estados depresivos.
Se caracteriza por los siguientes rasgos:
El niño es capaz de aprehender a la madre
como objeto total ( se refiere a la percepción del otro como persona).
Se atenúa la escisión entro objeto bueno,
malo, pulsiones libidanales, , hostiles tienden a relacionarse con el mismo objeto.
El bebé vive la experiencia de atacar a una
madre ambivalentemente amada y de perderla como objeto exterior – interior. Esta experiencia originan dolor, culpa, sentimiento de pérdida.
La ansiedad depresiva se refiere al peligro de la fantasía de destruir y perder a la madre a consecuencia del sadismo del sujeto, esta angustia es combatida mediante diversos mecanismo de defensa:
Defensas maníacas de reparación. Aquí
reconoce a la personas como seres individuales separados y con relación entre sí, en especial advierte el importante vínculo Padre-Madre. La proyección desfigura todas sus percepciones y cuando se percata del vínculo libidinal entre sus padres proyecta en ellos sus propios deseos libidinales y agresivos. Fantasea en que sus padres están en coito continuo y la naturaleza de ese coito varía con las fluctuaciones de sus propios impulsos. Fantasea que sus padres intercambian gratificaciones orales-uretrales-anales o genitales.
Esta situación le origina frustración, celos, envidia, ya que percibe a sus padres dándose gratificaciones que él desea para sí.
Reacciona con sentimientos agresivos en
sus fantasías ataca a sus padres y los percibe destruidos, introyecta esos padres atacados, destruidos y siente que forman parte de su mundo interior.
De este modo solo se encuentra con un pecho y madre destruidos sino también con una pareja parental interior destruida.
La fantasía de padres combinados aparece cuando el bebé reconoce a la madre como objeto total pero aún no diferencia completamente al padre de la madre. En su fantasía el pene p padre son parte de la madre, su idealización la hace ver conteniendo todo lo deseable (pecho/ bebés/ penes).
Tanto para el varón como para la mujer, el primer objeto deseado es el pecho de la madre y al padre se lo percibe primero como rival, pero ante las ansiedades persecutorias depresivas experienciadas en relación con la madre y su pecho. El pene del padre se conviete rapidamente para ambos sexos en objeto alternativo de deseo oral hacia el que la criatura se puede dirigir apartando el pecho.
· Mecanismos:
Manía-Reparación: Consolida la posición depresiva, el yo no puede liberarse totalmente de los objetos amados pues la identificación con ellos es demasiado fuerte.
Procura, entonces liberarse de la dependencia a que lo sujeta la valoración de esos objetos, de la culpa y la responsabilidad consecuentes. Llega así a una formación de compromiso, negando tanto la importancia de sus objetos buenos como los peligrosos que lo amenazan.
Se recurre pues, nuevamente a la negación de la realidad intrapsíquica y de la exterior. Así logra negar el miedo a la pérdida del objeto bueno. Al mismo tiempo se procura su reparación.
Diferencia entre reparación depresiva y maníaca: la primera se basa en el reconocimiento de la realidad psíquica y por lo tanto de las complejas ansiedades y sufrimientos típicos de la posición depresiva. El objeto amado es valorado, se sabe la indisoluble vinculación que tiene el yo con el objeto y no se niegan los peligros que corren tanto para el uno como el otro. Se aceptan pena, tristeza, culpa, responsabilidad. En la reparación maníaca en cambio el objeto es descalificado, se niega la ansiedad y se vivencia el sentimiento de reparación (aún el resucitar el objeto después de haberlo destruido) es inmediata y mágica. No importa, por lo tanto, destruir si es tan fácil reparar.
Mecanismos obsesivos de reparación. Se caracterizan por la escrupulosa vivencia – Ley del Talión del inconsciente (ojo por ojo, diente por diente), que obligan una minuciosa restitución igual cualitativamente y cuantitativamente a los daños que en la fantasía se han infligido al objeto bueno.
sus fantasías ataca a sus padres y los percibe destruidos, introyecta esos padres atacados, destruidos y siente que forman parte de su mundo interior.
De este modo solo se encuentra con un pecho y madre destruidos sino también con una pareja parental interior destruida.
La fantasía de padres combinados aparece cuando el bebé reconoce a la madre como objeto total pero aún no diferencia completamente al padre de la madre. En su fantasía el pene p padre son parte de la madre, su idealización la hace ver conteniendo todo lo deseable (pecho/ bebés/ penes).
Tanto para el varón como para la mujer, el primer objeto deseado es el pecho de la madre y al padre se lo percibe primero como rival, pero ante las ansiedades persecutorias depresivas experienciadas en relación con la madre y su pecho. El pene del padre se conviete rapidamente para ambos sexos en objeto alternativo de deseo oral hacia el que la criatura se puede dirigir apartando el pecho.
· Mecanismos:
Manía-Reparación: Consolida la posición depresiva, el yo no puede liberarse totalmente de los objetos amados pues la identificación con ellos es demasiado fuerte.
Procura, entonces liberarse de la dependencia a que lo sujeta la valoración de esos objetos, de la culpa y la responsabilidad consecuentes. Llega así a una formación de compromiso, negando tanto la importancia de sus objetos buenos como los peligrosos que lo amenazan.
Se recurre pues, nuevamente a la negación de la realidad intrapsíquica y de la exterior. Así logra negar el miedo a la pérdida del objeto bueno. Al mismo tiempo se procura su reparación.
Diferencia entre reparación depresiva y maníaca: la primera se basa en el reconocimiento de la realidad psíquica y por lo tanto de las complejas ansiedades y sufrimientos típicos de la posición depresiva. El objeto amado es valorado, se sabe la indisoluble vinculación que tiene el yo con el objeto y no se niegan los peligros que corren tanto para el uno como el otro. Se aceptan pena, tristeza, culpa, responsabilidad. En la reparación maníaca en cambio el objeto es descalificado, se niega la ansiedad y se vivencia el sentimiento de reparación (aún el resucitar el objeto después de haberlo destruido) es inmediata y mágica. No importa, por lo tanto, destruir si es tan fácil reparar.
Mecanismos obsesivos de reparación. Se caracterizan por la escrupulosa vivencia – Ley del Talión del inconsciente (ojo por ojo, diente por diente), que obligan una minuciosa restitución igual cualitativamente y cuantitativamente a los daños que en la fantasía se han infligido al objeto bueno.
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